Tratamiento endovascular por radiología intervencionista del angiomiolipoma renal
Póster Nº:17SEDIAPOS0200
Tipo:Electrónica Educativa
Autores: Daniel Martín Rodríguez, Ignacio González García, Pierre Charles Marie Lemercier, Heliodoro Vallés González, Xiomara Plasencia Cruz, Alba Alonso de León
Keywords:
SECCIONES
Objetivo docente

Revisar e ilustrar el manejo por radiología intervencionista de los angiomiolipomas renales (AMLs).


Revisión del tema

DEFINICIÓN Y ETIOPATOGENIA 

Los AMLs renales son neoplasias benignas de origen mesenquimal, representan el 1-3% de los tumores renales. Están compuestos por tejido adiposo maduro, músculo liso y vasos sanguíneos dismórficos, propensos al desarrollo de aneurismas y sangrados.

En general, se presentan entre la cuarta y sexta década de la vida con predilección por el sexo femenino (4:1). Suelen pasar desapercibidos a lo largo de la vida y diagnosticarse de forma incidental, si bien, hay casos sintomáticos, siendo característica en estos la Triada Clásica de Lenk (dolor abdominal agudo, masa palpable y hematuria). La rotura del mismo con hemorragia retroperitoneal (síndrome de Wunderlich) conlleva shock hipovolémico hasta en un...

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Fig. 1. Ecografía de región de hipocondrio/flanco derecho, donde se observa masa hiperecogénica polar superior renal derecha (flechas verdes), asociando hematoma subcapsular (flechas azules).
Fig. 2. A) Corte sagital de TC abdomen y pelvis con CIV en fase de eliminación renal, en donde se observa lesión parenquimatosa (tipo “bean”) en polo medio renal derecho, de densidad grasa, ligeramente heterogénea, sugestiva de angiomiolipoma. Colección extensa subcapsular, en relación con hematoma. Síndrome de Wunderlich. B) Corte axial de TC abdomen y pelvis con CIV en fase de eliminación renal, masa renal de densidad grasa con presencia de hemorragia activa en su interior (flecha). Síndrome de Wunderlich.


Conclusiones

 

La embolización selectiva de los AMLs, conocida desde 1970, es cada vez más utilizada como manejo definitivo, logrando una reducción significativa en el tamaño de la lesión.

La relativa ausencia de episodios de sangrado, el mantenimiento de la función renal, junto con la desaparición del componente vascular en los seguimientos, hacen que la embolización selectiva de la arteria renal sea el tratamiento de primera línea en el AML.