Obstrucción de intestino delgado en el adulto. Cuando no son bridas, hernias, tumores, bezóares ni piedras
Póster Nº:17SEDIAPOS0101
Tipo:Electrónica Educativa
Autores: Miguel Ángel Corral de la Calle, Javier Encinas de la Iglesia, Piedad Arias Rodríguez, Magdalena de Miguel Gil, Beatriz Sánchez Sánchez, Teresa Domínguez Cejas
Keywords:Obstrucción intestinal, intestino delgado, enteritis rádica, enteritis eosinofílica, invaginación intestinal
SECCIONES
Objetivo docente

Revisar las causas, epidemiología, fisiopatología, manifestaciones clínicas y radiológicas de la obstrucción de intestino delgado en el adulto (OIDA).

Definir los objetivos y los aspectos técnicos de las exploraciones radiológicas en su diagnóstico.

Describir las peculiaridades clínicas y los hallazgos radiológicos concretos cuando las causas no son las habituales.


Revisión del tema

Fisiopatología de la OIDA. El gas, inicialmente ingerido, y el fluido acumulados en el tramo intestinal proximal al punto de obstrucción, aumentan la presión intraluminal, provocando en las primeras fases una respuesta vegetativa que incrementa el peristaltismo intestinal, en un intento de promover el tránsito. Si la obstrucción es de alto grado, una vez que se sobrepasa la capacidad neuromuscular de la pared intestinal, se llega a una fase hipoperistáltica, en la que se inicia el sobrecrecimiento de bacterias, sobre todo Gram negativas y anaeróbicas, que generan mayor cantidad de gas e incrementan más aún la presión. En esta fase se entra en riesgo de translocación bacteriana y sepsis, a la vez que el retorno venoso de la pared intestinal empieza a estar comprometido. Progresivamente se pasa...

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Figura 1. Invaginaciones de intestino delgado y OIDA. A. Invaginaciones de intestino delgado no obstructivas de diversas causas en adultos (flechas). De izquierda a derecha: enfermedad celiaca de nuevo diagnóstico en mujer de 22 años (ecografía); enfermedad de Crohn en varón de 39 años (entero-RM; se ven varias invaginaciones, adenopatías mesentéricas en FID –cabezas de flecha- y una afectación no mostrada de íleon terminal); gastroenteritis vírica en mujer de 44 años (ecografía); pancreatitis aguda en varón de 41 años (TC; se veían tres invaginaciones simultáneas y una colección líquida retroperitoneal-*-); enteropatía por VIH en varón de 52 años (ecografía). B. Invaginación ileo-ileal distal obstructiva por adenoma tubulo-velloso. Mujer de 73 años con dolor abdominal cólico y cese de emisión de heces y gases de tres días de evolución. La Rx muestra una importante dilatación del estómago y el intestino delgado (*), además de grandes miomas uterinos calcificados. La ecografía y la TC muestran una imagen característica de invaginación (flechas) en FID, con 8 cm de longitud, afectando al íleon distal, sin que se identificara la lesión polipoidea de 35 mm que se demostró que actuaba como cabeza. En el tramo previo a la obstrucción se ve contenido seudofecal (h). Las flechas rosas señalan al ciego y el colon derecho. Véase también el VÍDEO 1. C. Invaginación ileo-ileal obstructiva por divertículo de Meckel en mujer de 19 años. La Rx en bipedestación muestra importante dilatación generalizada de intestino delgado con múltiples niveles hidroaéreos (flechas huecas). En la ecografía se aprecia una característica imagen de invaginación en la FID (flechas), con un asa invaginada prominente que incluía el divertículo de Meckel y la característica semiluna de mesenterio ecogénico (*).
Figura 2. Síndrome de obstrucción del intestino distal por fibrosis quística. La TC muestra la habitual sustitución grasa del páncreas que se ve en adultos con fibrosis quística (flecha), con marcada dilatación de todo el intestino delgado (+) y ocupación de un largo tramo de íleon terminal por material seudofecal (*). Hay también ascitis discreta. El cuadro obstructivo se resolvió con manejo conservador. De O'Malley RG, Al-Hawary MM, Kaza RK, Wasnik AP, Platt JF, Francis IR. MDCT findings in small bowel obstruction: implications of the cause and presence of complications on treatment decisions. Abdom Imaging. 2015;40:2248-62.


Conclusiones

Ante un cuadro de OIDA el radiólogo debe estar alerta ante la posibilidad de que la causa sea una de las no habituales. El contexto clínico y la valoración cuidadosa de los hallazgos radiológicos pueden dar la clave de un diagnóstico correcto.